Trabajo solo por elección. Porque el trabajo bueno necesita atención real, y eso no se puede repartir. Cada proyecto lo llevo de principio a fin — sin delegar la parte importante.
Mi proceso empieza con preguntas. Antes de abrir Illustrator necesito entender qué quiere decir la marca, a quién le habla y qué la hace distinta. El diseño viene al final, no al principio.
Me inspiro en lo que no tiene nada que ver con diseño: música, arquitectura, viajes, libros. Salir del gremio es lo que te mantiene fresco.